La minería en México: tradición y auge económico

La minería en México: tradición y auge económico

En México, la minería es una actividad económica con una tradición que abarca siglos. Se practicó en la época prehispánica y fue origen del crecimiento regional desde la colonia.

Más adelante, la industria minera siempre ha sido primordial para el desarrollo económico mexicano, aunque no ha estado ajena a denuncias sobre la concentración de la riqueza de la industria en pocas manos y la explotación sobre los trabajadores del sector.

De cualquier modo, el sector minero aporta en México el 1.5% del Producto Interno Bruto y se ha convertido en uno de los empleadores más grandes del país, al aportar 328 mil puestos directos y un millón 600 mil indirectos, según cifras de la Cámara Minera de México.

Son sólo algunas de las trascendentes cifras que envuelven la industria minera de México.

Es una actividad sobre la cual vale la pena saber un poco más.

Primeros lugares

Hoy en día, la industria minera se ubica como el cuarto generador de divisas netas de México, con un monto de 22.516 millones de dólares, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Otras cifras proporcionadas en 2018 por la Secretaria de Economía de esta nación son igualmente sorprendentes.

Por ejemplo, México ocupa el primer lugar en la producción de plata a nivel mundial.

La nación azteca se encuentra entre los 10 principales productores de 16 diferentes minerales: plata, bismuto, fluorita, celestita, wollastonita, cadmio, molibdeno, plomo, zinc, diatomita, sal, barita, grafito, yeso, oro y cobre.

Al mismo tiempo, México es el primer destino en inversión en exploración minera en América Latina y el cuarto en el mundo, de acuerdo con el reporte publicado por SNL Metals & Mining en 2015.

Pero además, estamos hablando del quinto país con el mejor ambiente para hacer negocios mineros, según el reporte de la consultora Behre Dolbear publicado en agosto de 2015.

Los más importantes

En los últimos años, los principales estados mexicanos que se han destacado como productores del sector de minería han sido Sonora con un 23%, Quintana Roo también con un 23 por ciento, Chihuahua con 14%, Coahuila que alcanza el 11 por ciento, San Luis Potosí que llega al 6% y Durango también con un 6 por ciento.

Buenavista del cobre, La caridad y Piedras Verdes son las minas importantes de Sonora.

Mientras que en Zacatecas las minas de mayor jerarquía son San Julián, Concepción del Oro, Villa de Cos,  y Saín Alto.

Las regiones mineras Distrito minero Cerro San Pedro y Sierra de Catorce son dos de las más importantes en San Luis Potosí.

Entretanto, las tres principales regiones mineras de Chihuahua son Juárez, Casas Grandes y Ojinaga.

En todas las regiones mencionadas se extraen toneladas de oro, plata, plomo, zinc, cobre, molibdeno o manganeso, por sólo nombrar algunos, así como existen yacimientos de veta, manto y chimenea, entre muchos otros.

Atractivo para la inversión

Los datos anteriormente mencionados han hecho de México un territorio muy atractivo sobre todo para los inversionistas extranjeros.

La Secretaria de Economía reseña en algunas cifras que sólo durante el gobierno de Felipe Calderón, la inversión extranjera directa en el sector minero se incrementó en más de 224% con respecto al sexenio anterior.

Esto, sin embargo, no siempre ha significado un impacto positivo, a juzgar por las críticas de algunos sectores. Y es que la minería en México  está concentrada por pocas empresas, nacionales y extranjeras.

Al mismo tiempo, los trabajadores mineros cumplen su labor en condiciones muy perniciosas de higiene y seguridad, pero también con muy bajos salarios. 

Y eso no es todo. Las comunidades donde se desarrollan estas actividades tampoco obtienen ningún beneficio. Todo lo contrario, sufren grandes golpes ecológicos.

Contaminación ambiental

Los expertos afirman que la extracción minera afecta el ambiente desde el subsuelo hasta la atmósfera, incluyendo suelos y cuerpos de agua.

Esto ocurre porque durante todo el procesamiento del material extraído, existen múltiples factores de riesgo de contaminación del ambiente.

La extracción de minerales y el ulterior tratamiento para su comercialización constituyen un proceso muy complicado y los niveles de contaminación producidos son peligrosamente altos.

A esto hay que sumar que el grado de contaminación también depende del tipo de extracción que se realice, ya sea subterránea o cielo abierto y del mineral a extraer.

Los estudios refieren que la contaminación producida por la extracción subterránea es la que más perjudica al ambiente.

En la actividad minera la contaminación aparece de diversas formas, tanto en el agua, el suelo, alteraciones de la biodiversidad o en las injustas condiciones de salud de los trabajadores.

En algunos casos, la excavación de rocas subterráneas con minerales reactivos que son expuestos al aire o al agua provoca elevadas  cantidades de ácido sulfúrico.

Como puede entenderse, no todo es tan bueno en el desarrollo de esta importante actividad, pero lo que no puede negarse es que la industria minera en México ha crecido a pasos agigantados en todo el país y todo indica que ese crecimiento se mantendrá en los próximos años.

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